Cada día miles de niños pasan gran parte de su tiempo en las aguas contaminadas de los ríos que cruzan los países más pobres del planeta. Muchos de ellos hunden sus pies en el barroso fondo para buscar metales preciosos que luego canjean por unas pocas monedas.
Otros, en cambio, se zambullen para acercarse a los cruceros que, cargados de turistas, navegan esos ríos llenos de historia y miseria. Las barandas de los barcos marcan la distinta suerte corrida por unos y otros: mientras a los que están a bordo el final del día les espera con reparadoras pompas de jabón, los niños continuarán en sus pompas de agua, a las que indefectiblemente están condenados.
Si a estos pequeños el presente se les presenta sombrío, el futuro asoma todavía más desalentador.
La verdadera tragedia de esta crisis es su efecto sobre la vida cotidiana de las poblaciones pobres que sufren el peso de las enfermedades relacionadas con el agua, viviendo en entornos degradados y a menudo peligrosos, luchando por ganarse la vida y por solventar sus necesidades básicas de alimentación.
El origen de la crisis no hay que rastrearlo en la propia naturaleza, sino en la gestión de los recursos hídricos, esencialmente causada por la utilización de métodos inadecuados.
El informe de Naciones Unidas asegura que se trata de un problema de actitud y de comportamiento, problemas en su mayoría identificables y localizables.
Y si bien este dato abre una puerta hacia la esperanza, la inercia de los líderes y la ausencia de una conciencia clara sobre la magnitud del problema por parte de la población mundial, impiden que se lleven a cabo medidas correctivas.
El origen de la crisis no hay que rastrearlo en la propia naturaleza, sino en la gestión de los recursos hídricos, esencialmente causada por la utilización de métodos inadecuados.
El informe de Naciones Unidas asegura que se trata de un problema de actitud y de comportamiento, problemas en su mayoría identificables y localizables.
Y si bien este dato abre una puerta hacia la esperanza, la inercia de los líderes y la ausencia de una conciencia clara sobre la magnitud del problema por parte de la población mundial, impiden que se lleven a cabo medidas correctivas.


Es importante cuidarel el agua es nuestra fuente de vida.es importante cuidar el agua por que hay personas que mas la necesitan.cuida el agua para que puedan vivir las siguientes generaciones hay que dejarles algo.
ResponderEliminarEs importante cuidar el agua por que nuestro organismo depende de ella,es nuestra fuente de vida.hay personas que de verdad la nesecitan si la cuidamos podemos vivir en un mundo mejor. ahorrar agua es como si ahorraras el futuro de tu familia.
ResponderEliminarsi es grabe el problema del agua lo peor que conforme pasa el tiempo la demanda de agu va en aumento, y lamanetablemente estamos contaminando la poca agua que nos quedas no hace falta una mejor educacion ambiental de lo contrario terminaremos extingiendonos.
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